martes, 11 de septiembre de 2012

Retorno...

Hoy he vuelto después de cuatro meses. La verdad es que siempre he estado rondando por aquí, pero ahora por fin me veo con fuerzas suficientes para volver a aporrear el teclado. 

Hace poco algo extraño ha pasado en mi vida, hace poco menos de dos meses un ser ha entrado a patadas en mi mente, tirando de una patada mis defensas. Aún ahora sigo sin comprender como demonios alguien es capaz de llegar, sin conocerme de nada, atropellar mi frialdad y derribar mis muros contra el exterior. Es alguien que no me analiza, ni siquiera me juzga; sólo escucha, aconseja, sonrie y consuela. Es un ángel caído con un chaleco a prueba de mentiras, capaz de irradiar confianza en una rata traidora como yo.

Ahora no se que hacer, en cualquier momento cualquiera podría apuñalar al otro, y cada vez mostramos más y más puntos débiles. Cada vez más cerca el uno del otro, más cerca del filo de la espada que nos protege y nos puede dañar a la vez. Y sólo rezo para que ninguno de él primer paso hacia la traición, porque esa espada acecha a un punto clave, y no sé si esa herida cicatrizaría algún día...


1 comentario:

  1. Como ya te he dicho, no me esperaba esta entrada, sinceramente, esperaré estar a la altura.

    ResponderEliminar