Es bonito vivir el día a día intentando ignorarlo. Pero, qué demonios, en mi interior lo se: soy un hipócrita.
Y lo odio. Me odio. Pero eso no es novedad. Desde siempre ha sido asi, o mas bien, siempre he sido asi. Y me doy asco, es tan genial verme desde fuera, pero si la mayoria supieses la verdadera intencion sobre mis actos, o lo que de verdad pienso de muchas situaciones, probablemente estaría solo. Quiza no y simplemente la gente no estaría tan apegada a mi, pero supongo que es jugar con ventaja si "casualmente" siempre dices lo que la otra persona espera y quiere oir.
Cuántas frases, opiniones e incluso gestos habré echo para mantener ese avatar de "perfección" (por muy hipócrita que parezca) frente a los demás. No penseis que me conoceis tan bien, me conoceis, por supuesto, pero hasta las cosas más básicas o que más confianza teneís podrían ser solo una pequeña respuesta de mi miedo a quedarme solo.
Supongo que no es tan fácil quitarse todas las máscaras...
No hay comentarios:
Publicar un comentario